
El diario ABC es el más crítico en su editorial titulado "Rodríguez Zapatero, balón de oxígeno a Chávez":
"La visita de Hugo Chávez a España es una de esas decisiones extravagantes del Gobierno socialista que ha sumido la política exterior española en un estado de confusión y error continuado. Aunque sean personajes muy dispares y se hallen en planos políticos no equiparables, hay motivos suficientes para preocuparse de que sea el autócrata venezolano y no el candidato demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, quien quiera venir a España. El Gobierno de Rodríguez Zapatero ha dado a Chávez un balón de oxígeno para que éste reconstruya su imagen internacional. Desde la Cumbre Iberoamericana celebrada en Santiago de Chile, donde su facundia incontrolable encontró la adecuada respuesta de Don Juan Carlos, Hugo Chávez ha jalonado su gestión con clamorosos fracasos. Perdió el referéndum de Reforma Constitucional con el que pretendía consolidar su régimen socialista. Se embarcó en un disparatado protagonismo mediador con los terroristas de las FARC, en medio de pruebas crecientes de su apoyo político -como mínimo- a este grupo narcoterrorista, que estaba, a mayor abundamiento, en cooperación «logística» con ETA. La liberación de Ingrid Betancourt y los golpes del Ejército colombiano a la cúpula de las FARC decantaron definitivamente a la opinión pública internacional a favor del presidente colombiano, Álvaro Uribe, en la misma medida en que las artimañas de Chávez para desestabilizar al país vecino perdían fuerza y quedaban al descubierto.
Vemos así que la prensa Española ha sido bastante ácida con el Presidente Chávez, considera que Zapatero le proporcionó a Chávez el oxígeno necesario, a nivel político, para mantenerse en la cresta de la ola política. Además no vio la prensa encumbrada española la disposición de Venezuela de compartir los recursos Energéticos con España. Es realmente lamentable que se vea que Venezuela necesita más de España que viceversa. Es simplemente un equilibrio entre dos mundos diferentes, equilibrio que Europa no ha entendido. ¿Qué otro país puede ofrecer sus recursos Energéticos, que son lo más valioso que existe actualmente? Además es bueno para Chávez que vea la respuesta de la prensa española, cómo consideran y enumeran los continuos errores: 1. Perdió el referéndum de reforma constitucional con el que pretendía consolidar su régimen socialista. 2. Se embarcó en un disparatado protagonismo mediador con los terroristas de las FARC, 3. Opinión pública internacional a favor del presidente colombiano, Álvaro Uribe. Estas son duras lecciones a saber, para analizar con conciencia, son errores políticos, derrotas aunque no se quieran ver. Es bueno que el Presidente Chávez tome consciencia y sepa salir del marasmo donde está y tiene a Venezuela.
Estos antecedentes han forzado a Chávez a bajar su furor verbal, pero más por razones de táctica oportunista que por una voluntad real de rectificar su política autocrática, populista e intervencionista. El Gobierno de Rodríguez Zapatero ha hecho un gran favor al presidente venezolano dándole una alternativa diplomática con su visita a España y proporcionándole una coartada propagandística para enderezar -al menos, para intentarlo- su deterioro ante la comunidad internacional. Es evidente que España debe procurar mantener las mejores relaciones con los países iberoamericanos, pero siempre dentro de unas exigencias mínimas de respeto recíproco y de coincidencia en valores básicos. Cuando nada de esto se cumple, las relaciones deben adoptar otro tono, que no necesariamente deben ser de ruptura, pero sí, al menos, de firmeza, sobre todo con personajes que, además de practicar políticas internas e internacionales contradictoras con los principios democráticos y de no injerencia, son poco dados al entendimiento de las convenciones diplomáticas y del lenguaje protocolario.
Según la prensa Española Chávez es simplemente un oportunista que se aprovecha del gobierno de Rodríguez Zapatero. La prensa española dice que no existe en Chávez ninguna voluntad para mejorar las políticas entre los dos países, sino que lucha simplemente por él, buscando su segundo aire. Que Rodríguez Zapatero le permitió una coartada propagandística perfecta para enderezar -al menos, para intentarlo- su deterioro ante la comunidad internacional. Si esto es lo que piensa la prensa española, entonces no hay nada que decir o hacer. Cuando viaja el Presidente de Venezuela a un país como España, es Venezuela la que se desplaza, la que ofrece sus recursos, una forma de compartir con Europa sus recursos Energéticos. Una forma de apertura, de mostrar un cambio positivo de Venezuela hacia España, de Latinoamérica a la vieja Europa. ¿Es que no pueden entender esto los periodistas españoles, totalmente enquistados en sus conceptos dogmáticos.? ¿Será que no ven esto tan elemental, que Venezuela tiene una de las reservas más grandes de energía? Es claro que el que tiene la energía tiene el poder, puede negociar, puede proponer. Venezuela no está pidiendo limosnas de ningún tipo, no lo hizo en el pasado, cuando un venezolano derrotó al Imperio Español, con todo su poder intacto, derrota política y de estrategia militar realizada por El Libertador Simón Bolívar a una primera potencia Imperial en esa época. Ahora menos, que somos libres. Necesitamos eso si, un nuevo concepto político, una nueva manera que nos vea Europa, que nos escuche y que baje su soberbia imperial que la tiene intacta. Se busca una relación de equilibrio con el Universo, señores periodistas españoles, eso sí, sin arrogancias, buscando al ser humano, un trato de respeto mutuo. Sin agresiones ni complejos de superioridad. Ahora estamos en un mundo global, las cosas han cambiado, es bueno que los periodistas españoles entiendan los cambios en Latinoamérica, y propicien el entendimiento y no el conflicto entre los dos países.

No temas a la muerte,
ni a la vida,
debes ser una espora sutil entre dos mundos,
acuatizando las formas,
Llegando en tu carroza de oro,
a lugares inaccesibles formadas por corrientes mágicas,
La humanidad está ciega,
su ceguera es perpetua,
hoy vi la alegría de un árbol que mecía sus ramas hacia el cielo,
pero se afirmaba fuertemente en la tierra,
Lo observé alegre, dichoso frente a la brisa,
dando gracias a la inteligencia suprema por esa oportunidad,
sus ramas se prolongaban en un acto supremo de amor,
al cielo de los Dioses,
a los Devas de la Naturaleza que proporcionan la sabia y esencia,
hoy vi un pájaro con un canto mágico,
ni Mozart pudo hacer tan bella composición al Supremo,
es la importancia de ver,
amigo del mundo, disfruta lo que haces,
sé fuerte como ese árbol que se inclina a su esencia,
sin perder por un momento su consciencia,
sé armónico como ese pájaro dichoso con su vida plácida,
acéptate como eres,
eres una criatura del Universo como un colibrí o una galaxia,
tu esencia palpita más allá del número y la rutina,
no temas, intenta ser feliz.

Una paralización se siente en el ambiente social y político en Venezuela, de que vale que la gente tenga más dinero para comprar, si cada vez las “cosas comprables” están más caras, inalcanzables para la clase media. De todas maneras sabemos que no todo es comprar y vender. Es también un estilo que se ha impuesto: nada socialista por cierto: El Estado tiene quebrado a más de uno, metida sus narices en todo negocio habido y por haber, en el sector militar, sector agrícola, se estimulan las cooperativas socialistas y no sirven para nada, se les otorga crédito a pequeños empresario que no pagarán nunca. El Estado entregará el petróleo que le costó a la naturaleza colocarlo en este lugar privilegiado llamado Venezuela, a los países latinoamericanos, pero casi regalado, esa es la manera de derrochar lo que no es de ellos. Esa actitud la hemos visto cuando alguien trabaja con un bien que no es de él sino del Estado, no lo cuida. Las cosas que nos ha costado mucho alcanzar las cuidamos y luchamos por mantenerlas, en cambio las cosas que son de un Ente abstracto como el Estado no se cuidan. El petróleo se utiliza, mejor dicho se “mal utiliza” de esta manera, una forma grosera de actuar en contra de nuestros recursos estratégicos. Exagerar esa política es terriblemente dañino, el petróleo es de toda la Nación, no es del gobierno para que continué con su fiesta Caribeña y tercermundista como país nuevo rico, entregando nuestros recursos. Convirtiendo a nuestro país en una cuerda de pedigüeños, dependientes, sin estimular el aparato industrial, lo que hace, y muy bien, es entorpecer, crear trabas de todo tipo cuando vamos a desarrollar un proyecto independiente. Al Estado no le gusta los proyectos independientes, no le gustan los dineros que vienen de empresas particulares, por eso torpedea toda acción que sirva para independizarnos, por eso quiere empresas socialista fantasmas. Un país puede ayudar a sus vecinos solamente cuando ha cumplido el sagrado deber de darle seguridad a su gente. ¿El presidente busca más poder?, creo que no, es una manera de no dar la cara, esas visitas a Europa. Con una inflación terrible que se come nuestras ganancias, un Estado vigilante de capitales Nacionales, que se preocupa más de dar la apariencia que somos una potencia económica, que de serlo. Si la política estratégica de quitarle las “tierras productivas” a los latifundistas fuera exitosa, estarían productivas en la mayor parte, en manos de campesinos, ayudados por el gobierno. ¿Qué pasó con estas tierras productivas? Quedaron más improductivas, ¿qué campesino va a trabajar la tierra, con tanta inseguridad? Prefiere venirse a la ciudad y meterse a buhonero o pedir limosna.
El presidente de la Federación Nacional de Ganaderos (Fedenaga), Genaro Méndez, aseguró en la jornada anual de Fedecámaras que de 2 millones de hectáreas productivas que había en los hatos intervenidos, hoy sólo quedan 50 mil hectáreas (2,5%) aptas para adelantar procesos de producción.Señaló que la intervención de tierras ejecutada por el Instituto Nacional de Tierras (INTI), como política de Estado, es la causante de la caída en la producción de la agroindustria local. "El hostigamiento al productor, el terrorismo agroalimentario y el secuestro" son elementos que inciden en la desolación del campo venezolano.
El Estado debe tener un dialogo con el sector del agro, con todos los sectores, incluso se debe reunir con Fedecamaras, esa es su función, buscar acuerdos que nos potencien como un poderoso sector agrícola. El Estado debe reconocer sus fallas, si esta política de “recuperar tierras que estaban en manos de latifundistas para entregárselas a campesinos”, es un fracaso reconózcalo entonces el Estado. Qué lo que hizo fue un show barato socialistoide, un dar la apariencia de ser socialista sin serlo. La verdad verdadera es que todas esas tierras quedaron ocupadas por el Estado, y como es completamente improductivo, desorganizado, improvisador, violento, no funcionó antes y menos ahora. Lo más probable que partes de estas tierras pasen a manos particulares, militares o civiles que están con el proceso revolucionario, mal entendido, pero que se realiza a la vista de todo el mundo. Esto tiene que quedar muy claro, si el Estado no es capaz de poner a producir estas tierras, que las devuelva a quienes las estaban utilizando. Ya el Estado está acostumbrado a darle a Venezuela lo que si sabe hacer a la perfección otorgar: pan y circo.

Cuando alguien me pregunta: ¿Es usted revolucionario?, le contesto: me gustaría serlo. Creo que es la mejor respuesta en estos tiempos, ser revolucionario es un aprendizaje, es una meta a alcanzar. Me gusta asociarlo a los interruptores o switches, ser revolucionario no es un switch que se presiona y listo, ya lo somos. El aprendizaje puede ser doloroso, no tenemos a nadie que nos evalué, que nos estimule a seguir el penoso camino. Y no hablemos de socialismo, tampoco lo somos, es el mismo concepto, para llegar a ser un socialista perfecto se debe estar en armonía con nosotros mismos, no debemos tener odio, este sentimiento es contrario al progreso socialista. Ser socialista no es un dogma. No somos socialistas porque tengamos una camisa roja con su gorra del mismo color. Ser socialista, ni siquiera es aquel líder que vocifera recitando en perfecto orden, palabras y frases del Che o de Marx. Pienso que el revolucionario es un estado de conciencia, se puede llegar a ese estado de conciencia. Lo primero que debemos hacer es desintoxicarnos de la mierda mediática, de toda, no crea que es solo de los canales como Globovisión, Radio Caracas Internacional, Venevisión. También debemos desintoxicarnos del Canal del Estado. Debemos eliminar en nosotros toda posibilidad de manipulación de conciencias. Ese estado de desintoxicación lleva su tiempo, poner en el filtro de nuestra conciencia toda noticia o comentario, no dejar nada al sueño mediático. Debemos pensar por nosotros mismos, no aceptar chantajes ni miedos. El Estado Venezolano es eminentemente capitalista, dependiente totalmente de los centros de poder mundial, pero se dice Estado socialista. ¿Qué cambió desde los gobiernos de la IV República? Me lo he preguntado muchas veces. Esa dependencia es mortal para la revolución, ese no producir nada, solo petróleo. Ahora con todos estos acuerdos entre países Latinoamericanos: Brasil, Colombia, Cuba, Ecuador, Perú, Bolivia, Venezuela se convirtió en un país comprador más que vendedor, de todos los productos agrícolas. Venezuela no tiene capacidad de producción de alimentos teniendo una de las mejores tierras del Continente. Le colocaron a Venezuela ese arquetipo de país comprador dependiente. Con acuerdos así, Venezuela nunca saldrá de esta dependencia, no se autoabastece en ningún rubro agrícola, y todo por las malas políticas del Estado socialista, que tiene terrible miedo de potenciar la agricultura y ganadería local, porque de esta manera estaría potenciando a empresarios Venezolanos. El Estado tiene más confianza en los agricultores extranjeros que en los Venezolanos. Tiene más confianza en los médicos extranjeros que en los médicos Venezolanos. Tiene más confianza en los educadores extranjeros que en los educadores Venezolanos. Está más seguro con los militares extranjeros que con los venezolanos. Verdaderamente, este síndrome del miedo se fue inyectando muy adentro desde el golpe de Estado contra la Industria Petrolera. El Estado Venezolano tiene terrible miedo a perder el poder, y eso lo anula por completo. No existen en Venezuela socialistas, sino socios listos, están en todas partes del territorio nacional, dentro de la política, haciendo suculentos negocios, están en la estructura militar, en la Banca. Estos socios listos utilizan el concepto de socialismo para pervertirlo, sacar provecho de él. Cuando se habla que existen, dentro de la revolución, personas que podrían destruirlo desde adentro, como una implosión, se debe, primeramente, buscarlos muy cerca del Presidente y del poder. A estos socios listos les encanta salir por televisión, son los empresarios socialistas que se están llenando ahora más que nunca con este proceso. Son políticos con deseos de sustituir al líder, pero no para el futuro, es para el presente, es para ya. Son conocidos, tienen medios de comunicación.
Es la lucha obsesiva por el poder. La cúpula militar también lo ambiciona. Tiene sus fracturas internas, está cohesionada a medias. Se hablan a media voz, muestran su molestia, pero la callan por temor a perder sus posiciones. Mas de un militar está molesto con el saludo de Patria, socialismo o muerte, venceremos, pero callan, no tienen suficientes bolas para expresar sus ideas y pensamientos.
El Estado teme de algunos de ellos. ¿Qué canibalismo es este? La guerra del silencio, retroceso y avance. Políticas contradictorias del Estado, cambios de ministros que destruyen cualquier avance importante. ¿Se puede gobernar un país con tantas contradicciones? ¿Es que se quiere jugar a un colapso de la economía? ¿Qué busca el Estado socialista con esta manera mediocre de manejar el país?

No hace mucho tiempo, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela nos hablaba, en uno de sus programas de Aló Presidente, de la necesidad de ser consecuentes con lo que se dice, sobre todo a nivel político, no podemos ser ambiguos en el trato de ciertos temas vitales como por ejemplo las relaciones con nuestro país vecino, Colombia. Estamos completamente seguros que es más la unión y dependencia que existe entre los pueblos en zonas vitales como la frontera. Nos unen relaciones económicas y familiares fraternales. Es decir el pueblo Colombo-Venezolano está más consciente de todas estas cosas. Pero sus gobiernos viven de espaldas a esta realidad, son unos verdaderos autistas. Esa forma de llevar la política Internacional es terrible en el caso Venezolano, no se puede manejar una cosa tan trascendental y valiosa de esa manera. Tiene que existir, y de hecho existe toda una teoría en el manejo de las relaciones Internacionales. Vemos con preocupación “ese estira y encoge”, en las relaciones entre Colombia y Venezuela. El Presidente Chávez rompe relaciones con Colombia, incluso ordena una movilización de tropas hacia la frontera, llama a Uribe cachorro del imperio, asesino, y una cantidad de adjetivos irrepetibles; pero luego tiene que cambiar el discurso, debe hacerlo, es una necesidad, ¿para quién?. Ese manejo tan extraño en la política no puede dar buenos resultados, ¿para que existe entonces la Cancillería?. Lo que criticamos es esa ambigüedad, esa marcha y contramarcha, avance y retroceso. La política de un país se debe manejar por especialistas, científicos del área internacional, conocedores, diestros en la ciencia de la Diplomacia. Vemos con preocupación que ahora viene a Venezuela el Presidente Uribe . El ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, augura el restablecimiento del diálogo “constructivo y permanente” durante el encuentro entre el presidente Hugo Chávez con su homólogo de Colombia Álvaro Uribe Vélez, pautado para el viernes 11 de julio en el estado Falcón.
“Es un encuentro político para conversar francamente y para poner sobre la mesa los distintos temas, para reencontrase y para ordenar un cronograma de acciones sobre los temas vitales”, comentó.
Enfatizó que en esta cita se abordarán las áreas de cooperación que se venían trabajando en el plano energético, económico, comercial, de infraestructura y de frontera. El canciller aspira que se restablezca una “agenda de paz” y respeto donde se pongan las diferencias con claridad sobre la mesa.
Pero sabemos que Uribe viene para apoyarse en Venezuela, sacarle a nuestro país la mayor cantidad de beneficios para su pueblo. Seamos prácticos, ¿en qué se beneficia Venezuela con esta visita de Uribe?. Más como lo conocemos, que es un ser práctico, no dice una palabra fuera de sitio, todo lo tiene programado para imponer sus políticas. De paso, le ha salido todo excelentemente bien, se ha potenciado a nivel de aceptación popular, gracias al show de Ingrid Betancourt.
Chávez afirmó que “Uribe sirve para ser jefe de una mafia (…) Don Vito Corleone se queda corto ante hombres como Álvaro Uribe, con fuertes conexiones con el paramilitarismo (…) sólo que los gringos lo protegen”, apuntó en aquella oportunidad. Sigo creyendo que Chávez tiene razón, pero ahora le toca retractarse, así es la política. Tendrá que abrazarse a Uribe, sabiendo que lo hace por obligación.
Como Venezolano, nos gustaría que colocaran en la mesa de discusión otros temas, no solamente la paz en Colombia y las relaciones económicas entre los países, nos gustaría que Uribe se comprometiera a respetar la soberanía de los países vecinos. El acto de asesinato vil al grupo de guerrilleros de las FARC que estaban en Ecuador. La forma como violaron el territorio Ecuatoriano y masacraron a personas que estaban dormidas sin defensas de ningún tipo, asesinados por la espalda. Que Uribe se comprometa a respetar el Derecho internacional, que se acabe la agresión al pueblo Venezolano. Sabemos que ambos presidentes tienen dos proyectos de país, completamente antagónicos. Uribe quiere potenciar a Colombia a nivel estratégico permitiendo a EEUU una base militar en su país. De esta manera, con la idea de la seguridad para Colombia, nos clavan su base con toda la tecnología americana en nuestras narices. Con esta base militar con toda la tecnología que disponen, es como tener sus portaviones metidos en Venezuela para siempre. Si el Estado Venezolano permitiera esto, “olvídense de la revolución y el socialismo”
Queremos que se hablen de estas cosas, señor Maduro, la agenda de diálogo la deben imponer son los pueblos. Queremos que se articule una ley Colombo Venezolana para impedir en nuestros territorios el desarrollo de los bio combustibles, que es eminentemente imperialista. Queremos que se articulen leyes que impidan las instalación de bases militares extranjeras en Colombia y Venezuela. Si el Estado Venezolano no hace unas propuestas concretas a Uribe, que las acepte y las firme, estaremos perdiendo el tiempo. Uribe viene a imponer su política. No queremos más cotorreo, queremos hechos concretos.