Un paquetazo neoliberal vulgar y silvestre
Una mutación pobre,
un cambio inútil,
tan insustancial,
lo más trascendental es el aumento del IVA,
era de esperarse,
no hay cambio de hábitos económicos,
no hay modificaciones sustanciales,
no hay una inyección de optimismo del Presidente,
si se insinuó, fue como un saludo a la bandera,
para las cámaras,
para el mundo,
esos anuncios dan risa,
es como señalarnos la puerta del infierno,
pero desde afuera,
porque lo que puede sacarnos de la crisis es nuestro trabajo,
nuestro cambio profundo, interno,
endógeno, palabra muy utilizada en estos tiempos,
quien debe ser fortalecido es el ciudadano,
ser enseñado en una actividad,
ser educado por el Estado para que seamos productivos,
pero ¿dónde están esos maestros que nos harán más productivos y creativos?
es un cambio de paradigma con mucho sudor,
sol,
esfuerzo,
moral,
control,
hábitos de trabajo y constancia,
mecanismos del Estado que no desmoralicen al ciudadano en su empeño en construir,
mas estimulo a la producción nacional,
el dogma no nos sacará de abajo,
ni los gritos de “Patria, socialismo o muerte, venceremos”
ni el exceso de militares en puestos claves de la administración pública,
la confrontación menos,
¡que paquete tan escuálido!,
tan neoliberal,
parece una receta del Fondo Monetario
no activa,
no estimula,
no enseña ni motiva,
reducir presupuesto, eso lo hubiera hecho Carlos Andrés Pérez,
la función de este engendro es contraer los gastos en lugar de hacernos más productivos,
porque ¿desde cuando no se ha debido contraer los gastos y la burocracia?
¿teníamos que llegar a esto para reaccionar?
¿teníamos que llegar a esta situación, para entender que estamos a la puerta del infierno?